Los 4 pilares de la Cartera Dividends

Año nuevo y cartera finalmente diseñada. Cuando hace algo más de doce meses comencé este proyecto de “cartera divertida” no pensé que el estudio y aprendizaje continuo me llevaría a ir perfilando el portafolio hacia una sesuda selección de empresas de excelsa calidad, despreciando todo aquello de dudoso nivel cualitativo. ¿Y qué características debe tener una empresa para considerar que sus acciones, como activos, son de excelsa calidad? He aquí los cuatro pilares de la inversión en acciones de la Cartera Dividends:
PILAR Nº 1: IMAGEN.
Las empresas de la cartera dividends deben tener una clara ventaja competitiva, gracias a un marcado monopolio del consumidor o servir de puente de peaje para otros monopolios.
Ejemplo del primero es Nike Inc., cuya imagen está relacionada con el liderazgo absoluto global de las prendas deportivas. Fíjate en las zapatillas de jóvenes y adultos, chicos y chicas, en cualquier lugar o barrio, ya sea de clase obrera o pudiente, y te darás cuenta de la fuerza monopolística de Nike. Y no digamos de las leyendas del deporte, pasadas y presentes, que publicitan los productos de Nike a lo largo y ancho del planeta.
Ejemplo de puente de peaje es Red Eléctrica S.A., que posee cerca del 100% de la red de cableado de alta tensión de nuestro país, y que sin ella las compañías eléctricas no podrían transportar la electricidad a hogares e industrias.
La imagen de marca y un gran nicho protegen a este tipo de empresas de sufrir en momentos en los que la economía está pasando por sus peores momentos, resistiendo mejor que empresas dependientes del ciclo económico.
PILAR Nº 2: POTENCIA.
Las empresas de la Cartera Dividends deben ser máquinas de generar dinero, mediante un rendimiento, presente y pasado, brillante y estable, medido sobre todo por sus ROAs y ROEs, tanto actuales como medios.
Importante también es que su payout sea contenido, para que los fenomenales rendimientos que son capaces estas empresas de sacar a su capital propio generen elinterés compuesto que las convierta en enormes bolas de nieve. Si la empresa tiene ROEs normalitos y además reparte el 90% de sus beneficios, poco podremos esperar de su acción en el futuro, excepto elevados dividendos que serán penalizados por los impuestos.
Si la empresa no rinde brillantemente y de forma mantenida año a año, y no reinvierte la mayor parte de sus beneficios en su propio crecimiento, normalmente es descartada.
PILAR Nº 3: CONTROL.
La potencia sin control no tiene sentido. Aunque el rendimiento pasado y presente lleve a una acción a parecer atractiva y seleccionable, su financiación debe ser lo suficientemente conservadora como para no pasar por problemas en caso de tropiezos en el futuro.
Los inversores conservadores duermen tranquilos. Una empresa con una deuda de largo plazo cercana al 100% de su capital comienza a caminar sobre arenas movedizas. Yo busco que no supere el 50%, y si es posible, que se acerque todo lo que pueda al 0%.
PILAR Nº 4: TRATO.
El trato al accionista es clave, y es uno de las mejores pruebas de la honestidad de los dueños y dirigentes, quienes deben demostrar que tienen a los pequeños accionistas en cuenta como parte fundamental de su suerte.
Una de las formas de medir ese buen trato es el uso que hacen de los dividendoscomo herramienta principal del rentista o del inversor de largo plazo, quien debe ser feliz si la mayor parte del beneficio se lo queda la empresa como máquina de generar rentabilidad, pero que su gran negocio le permite incrementar el dividendo año a año sin incrementar el payout.
CARTERA ACTUALIZADA
Y después de detallar los cuatro pilares para la selección de acciones, os dejo la cartera actualizada, que recuerdo que incluye dos ETFs de empresas growth dividend que ayudan a la diversificación, y dos ETFs globales de REITs y Minas de Oro para la descorrelación de activos y su correspondiente reducción de la volatilidad total de la cartera, así como para ayudarla cuando la inflación vuelva (creo que falta mucho para eso) a disparase. También incluye blue chips españoles (que no pasarían el corte de los cuatro pilares) en una cuenta de reinversión de dividendos que conservo desde hace más de una década.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *